Mira la increíble respuesta…!

Es posible que hayas escuchado algunas cosas medio locas sobre la masturbación, por ejemplo, que es mala, que te hace crecer pelo en zonas extrañas, que causa in fertilidad, que hace que tengas genitales más pequeños o que una vez que comiences a masturbarte te volverás adicto.

Mujer usando una lenceria color negro, esta complacida sexualmente

Nada de eso es cierto.  La masturbación no es nociva ni mala en absoluto.

De hecho, la masturbación puede ser beneficiosa para la salud física y mental. Y es el sexo más seguro que existe: no tiene riesgo de provocar embarazos ni de contagiar enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Muchas investigaciones demostraron los BENEFICIOS que la masturbación tiene sobre la salud el numero 6 y 7 te asombrara...!

La masturbación puede hacer lo siguiente

Hombre desnudo estimulando su pene

1) Liberar la tensión sexual

2) Reducir el estrés

3) Ayudarte a dormir mejor

4) Mejorar la autoestima y la imagen corporal

5) Ayudar a tratar problemas sexuales

6) Aliviar los dolores menstruales y la tensión muscular

7) Fortalecer el tono muscular de la zona pélvica y anal.

La masturbación también te ayuda a descubrir qué te gusta con respecto al sexo.  ¿Dónde quieres que te toquen? ¿Con cuánta presión? ¿Qué tan rápido o qué tan despacio? Aprender a tener orgasmos por ti mismo puede hacer que resulte más fácil tenerlos con una pareja, ya que puedes decirle o mostrarle lo que te gusta.

¿Está bien masturbarse en la relación?

Pareja desnuda besándose

Por supuesto… Muchas personas que están en una relación se masturban. Masturbarse cuando estás en una relación no significa que tu pareja no logra satisfacerte.

Es una excelente forma de descubrir qué te gusta y qué hace que tengas un orgasmo.
Luego le puedes mostrar o contar a tu pareja qué es lo que te gusta. Hablar sobre sexo con tu pareja puede hacer que tu relación sea más divertida y más fuerte. Algunas personas se masturban al mismo tiempo que su pareja.
Es una forma de estar juntos sexualmente sin el riesgo de provocar embarazos o de contraer una enfermedad de transmisión sexual.